PIEL GRUESA CON PICAZÓN Y RASCADO CONSTANTE, UNA MOLESTIA QUE PUEDE IR MÁS ALLÁ DE LA PIEL

En el ser humano es imposible separar la parte física, la parte mental y sus emociones, es así como en el proceso de salud – enfermedad muchas veces es necesario tener en cuenta otras esferas para entender el desarrollo o el poco control de algunas enfermedades.

El liquen simple crónico, también llamado neurodermatitis consiste en un cambio en la textura y apariencia de la piel secundario al rascado crónico por parte del paciente.

Los síntomas que caracterizan esta enfermedad son, prurito (piquiña), descamación y engrosamiento de la piel que se puede diferenciar de la piel normal por algo llamado clínicamente como liquenificación (acentuación de las líneas normales de la piel, la piel se ve como acartonada y más oscura).

Las lesiones se pueden localizar en cualquier parte del cuerpo, pero comprometen principalmente los sitios de acceso fácil, como las piernas, los brazos, el cuello, y los genitales. La percepción de piquiña en una zona de piel específica provoca frotamiento y traumatismo mecánico, lo que da lugar a una liquenificación secundaria y a más necesidad de rascado.

Aunque la neurodermatitis puede verse en pacientes que ya venían con algún tipo de enfermedad crónica de la piel como psoriasis, dermatitis atópica entre otras, es frecuente encontrar un trastorno de ansiedad o algún tipo de estrés emocional de base que tal vez no había sido reconocido por el médico ni por el paciente. Es decir, una tensión emocional puede llevar a que el paciente perciba una sensación casi constante de piquiña localizada; el alivio transitorio que se consigue mediante la manipulación de la piel por el rascado provoca una sensación agradable temporal.

La neurodermatitis no es potencialmente fatal ni contagiosa; sin embargo, la picazón puede ser tan intensa o recurrente que altera el sueño, la función sexual y la calidad de vida de quien la padece.

Es posible que el paciente que se esté enfrentando a esta enfermedad, tenga una evaluación inicial y manejo sólo por dermatología o medicina general; sin embargo, se resalta que en algunos casos es importante que el médico y el paciente reconozcan que será necesario un trabajo conjunto con psicología y/o psiquiatría que permita un abordaje no solo físico si no también mental y emocional.

Hay varias instituciones en la ciudad de Medellín que cuentan con profesionales capacitados para un abordaje psicológico y psiquiátrico de las personas que lo requieran, una de estas se llama Clínica para la Ansiedad. Su página web es https://www.clinicaparalaansiedad.com/.